La Conciencia Suprema (Parama Purusa) es mi padre, y el Principo Operativo Supremo (Parama Prakrti) es mi madre. El universo entero es mi tierra natal y todos nosotros somos ciudadanos del cosmos.
Este universo es la imaginación de la Mente Macrocósmica, y en la fase de extroversión de ese flujo de imaginación cósmica, son creadas, preservadas y destruidas todas las entidades. Cuando la persona imagina algo en su mente, en ese momento ella es dueña exclusiva de ese objeto. Cuando una persona imaginativa vaga por maizales ilusorios, el dueño del campo en ese momento es el que imagina. Este universo ha sido creado en la imaginación de Brahma, la Entidad Suprema, de allí que el dueño de este universo es Brahma y no el microcosmos creado por la imaginación de Brahma. Todas las propiedades de esta tierra, tanto las móviles como las inmóviles, no le pertenecen a ningun individuo en particular, sino que todo es el patrimonio comun de cada uno de nosotros, y Brahma es nuestro padre comun. Cada ser viviente puede disponer, con todo derecho, de una parte de esta propiedad, así como son también favorecidos los miembros de una misma familia con el derecho a la propiedad del padre en el sistema Dayabhaga.
Como mienmbros de una familia unida, los seres humanos, deben salvaguardar esta propiedad comun, de la forma más conveniente, utilizarla apropiadamente y hacer los arreglos necesarios, para que todos puedan gozar de ella con el mismo derecho, y asegurar que cada uno viva sano, tanto física como mentalmente. No debemos olvidar, ni por un instante, que todo este mundo animado es una gran familia unida en la cual la naturaleza no le ha asignado ninguna propiedad a ningún individuo en particular. Las pertenencias individuales han sido creadas por oportunistas guiados por motivos egoístas. El defecto del sistema, los provee de buenas oportunidades de acumular, permitiéndoles así crecer y engordar más y más de manera parásita. Cuando la riqueza entera de este universo es la propiedad común de todos los seres creados, ¿cómo podemos apoyar un sistema por el cual algunos están envueltos en riquezas, mientras otros mueren revolcándose en la pobreza? ¿Cómo podemos aceptar que este sistema no sea sancionado por el Dharma o la justicia? En una familia unida, a cada miembro se le provee de comida, ropa, educación, casa, ayuda médica y todas las demás comodidades posibles, de acuerdo a los recursos económicos de esa familia. Pero, si de alguna manera, algún miembro de la familia decide tomar posesión de más alimentos, ropas, libros o medicamentos de los que requiere, ¿no llevará al resto de la familia al desastre? En tales circunstancias, esta acción será definitivamente antisocial y contra Dharma. De la misma manera, los capitalistas de este mundo moderno son inmorales y antisociales. Para poder acumular más y más ellos torturan a los demás de hambre, y para impresionar con el atractivo de sus suntuosas vestimentas, ellos fuerzan a los demás a ponerse harapos. En otras palabras, le chupan el mismo plasma a los demás para enriquecerse a sí mismos. Un miembro de familia no puede ser llamado criatura social, si no tiene un corazón común con los otros miembros, o si no acepta el gran ideal de esa verdad natural que son los derechos comunes. De acuerdo con una ideología espiritual genuina, el sistema de propiedad individual no puede ser aceptado como algo absoluto y final, de allí que el capitalismo tampoco puede ser apoyado.
El problema de Hoy en día
Prabhat Ranjan Sarkar

Hermosas palabra de este Maestro y su filosofia socioespiritual
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